Rincón de animación: La mosca

Otto

Estamos en verano y algo que caracteriza bastante a esta vil estación es el calor. Pero aparte del obvio calor, algo bastante característico del mismo es el auge de los insectos. Y en especial las moscas. Esas moscas cansinas y odiosas. Esas cuyo incesante sonido ponen banda sonora a los días de verano, junto al cantar de las chicharras anunciando como heraldos los sofocantes días. A todos, alguna vez que otra, nos ha dado la lata una mosca. Y aunque esté en ese club de visitas non grata, tienen el extraño privilegio de ser uno de los insectos más retratado y conocido. Siempre están ahí, como adorno extra al mal olor. E incluso más de uno nos hemos quedado embobados, como afectados por un hechizo, mirando su errático vuelo. Moscas, moscas… Hasta el poeta Antonio Machado les dedicó un poema. Y si tienen hasta poema ¿por qué no un corto?

Ficha en FilmAffinity.

Hay que reconocer que el corto húngaro de Ferenc Rófusz es sublime. Capta toda la esencia de la vida cotidiana de una mosca. Desde su vida en la naturaleza hasta el momento en el que entra por desgracia en una casa. Tampoco es que su vida en el exterior sea sencilla, pero la cruel realidad es que en un sitio son comida, en el otro… simplemente indeseables. Y al ser despreciable se merece ser ejecutado. A lo mejor no se lo merece, pero se la caza y ejecuta igualmente.

La fluidez del trazo y de la animación es tan maravillosa que capta a las mil maravillas el vuelo de la mosca. Esos fugaces cambios de escena y de ángulo están tan bien ejecutados que realmente parece que estamos observando ese vuelo tan errático de las moscas. Además, el característico sonido que acompaña todo el vuelo lo hace aún más real. Porque si hay algo característico de las moscas es su zumbido.

No es de extrañar, que aunque el corto sea inusual, ya que trata un tema poco convencional y encima use una técnica un poco… ¿caótica? No es que sea caótica porque esté mal, sino que usa escenas deformes y ángulos un poco forzados, poco comunes en las narraciones animadas habituales. Pero esa caótica sucesión de trazos es la que consigue imitar de esa manera tan espectacular el singular vuelo de las moscas. Por conseguir de esa manera tan precisa ese concepto tan complejo, es por lo que creo que se llevó el Óscar al mejor corto de animación de 1981; frente a los otros cortos más serios en temática, pero menos rompedores en cuanto a técnica narrativa.

Por último, me gustaría hacer una anotación sobre el final del corto. Aunque es obvio que una mosca espachurrada no sirve para muestrario entomológico, creo que el autor quiere darnos un mensaje con ello. No estoy segura de cuál sería el verdadero motivo, pero me inclino a pensar que es una manera de decirnos que aunque las cosas nos molesten, tendemos a guardarlas como trofeo cuando las vencemos, por muy pequeñas que sea. Siguiendo la idea que he comentado antes sobre las ejecuciones de las moscas. O tal vez algo más complejo, como una alegoría a la vida en sí. Vivimos, damos por saco mientras, morimos y finalmente se nos “expone” en una tumba con el rótulo «Aquí yace fulano/a», aunque hayamos sido un ser insignificante que hemos estado, como aquel que dice, revoloteando por ahí.

Y por causa del mismo hechizo con el que nos cautiva su vuelo, el corto de la mosca ha dado más de sí de lo que me esperaba. Ojalá me pudiese explayar así de bien con todos los cortos, pero hay veces que las palabras no me salen como quisiera. En fin… algunas veces se puede, otras no.

Acerca de Faran Kugimae

Un extraño espécimen que se pasó la infancia correteando ladera abajo cual Heidi, aunque más tarde decidió entretenerse dando brincos entre las setas, cortando hierba con una espada, montando a caballo y aprendiendo cosas variopintas como la alquimia o los diálogos de sus películas clásicas. Luego, desapareció una temporada, pero nadie sabe a dónde fue. Muchos creen que a entrenarse en su especial habilidad de perder el tiempo de manera sobrehumana. Actualmente sigue mejorando esa habilidad en cualquier campo posible, mientras planea la dominación mundial para su querido trío de waifus.
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